lunes, 28 de diciembre de 2009

De felices fiestas y seguridad alimentaria

En esta época, el mundo occidental celebra por todo lo alto la Navidad y la llegada de un nuevo año. Abundan los mensajes de amor, paz y buenos deseos, aunque también sabemos que las fechas traen consigo un efervescente movimiento comercial y un consumismo incontrolable, en medio de las luces, música ocasional y el famoso Santa Claus, que por cierto pareciera ser el eterno protagonista de las Navidades, y no el propio Jesucristo y su nacimiento, así como su mensaje dejado a la humanidad.


En fin, a pesar de ello, lo importante es que a lo interno de las familias y las amistades, estos son momentos de renovar los más profundos lazos de afecto, así como pensar y creer con esperanza en el futuro.


Y en estas fechas, creo que también viene muy al caso en pensar en algunos problemas sociales, males o errores que aquejan a nuestro mundo de manera global, que son complejos y parecieran no tener solución de manera fácil, pero que teniendo buena voluntad, un auténtico interés y genuinos deseos por resolverlos, se pueden lograr corregir. Uno de ellos es el hambre en el mundo, la crisis de la seguridad alimentaria, que está causando estragos sobre todo a mujeres y niños en las naciones más empobrecidas del planeta.


Para corroborar esto, veamos algunos datos de la ONU y sus agencias especializadas en el tema, como son la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (conocida como FAO, por sus siglas en inglés) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA, por sus siglas en español).





- Un mil 20 millones de personas viven en pobreza alimentaria actualmente en el mundo, en su mayoría de África, Asia y América Latina. (ONU/FAO)


Mapa del hambre en el mundo


- 31 países de las regiones mencionadas padecen de hambre crónica, de los cuales, 195 millones son niños, causando desnutrición severa y eventualmente la muerte. (ONU/FAO)


Mapa de la desnutrición infantil en América Latina


- Las reservas de alimentos en el mundo están en el nivel más bajo de los últimos 30 años y amenaza a 100 millones de personas que son “los más pobres de entre los pobres” lo que, además, afectará la capacidad para responder al aumento de los precios de la energía y los fertilizantes de más de 500 millones de campesinos pobres. (ONU/PMA)




- El aumento de los precios de los alimentos ha aumentado en un 55% desde junio de 2007 (ONU/PMA). Algunos Expertos estiman que esta cifra llega al 70% y que esta ha sido la razón de los estallidos de violencia en varios países pobres del mundo, entre ellos Haití, de nuestro continente.




- La crisis es tan severa que ya está afectando también a los países altamente desarrollados, donde sus habitantes ahora Invierten más del 5% de sus Ingresos en la compra de alimentos. Estados Unidos, por ejemplo, está viviendo la peor alza de precios en los alimentos en casi dos décadas. (ONU/PMA)




- Aproximadamente, el 50 % de los seres humanos viven con menos de 2 dólares diarios y cerca de mil millones de personas con menos de un dólar por día. En los países más atrasados, sus habitantes gastan en promedio, más del 75% del presupuesto en alimentos y en los países ricos no pasan del 15%.(ONU/PMA).



- Para 2050, con una población mundial que se estima será de 9 mil millones, los hambrientos podrían incrementarse a 2 mil 216 millones, el 24.6 por ciento de todos los habitantes de la tierra, si se mantuviera la progresión ocurrida durante los últimos 13 años. (ONU/FAO)




Como vemos, el problema es más que crónico. El alza incesante del precio de los alimentos versus poder adquisitivo es una de las causas del mismo. En muchas naciones, los índices de desempleo son alarmantes, con ingresos son casi nulos y se vive en economías de sobrevivencia, a través de actividades informales. Y a esto debemos sumarle el cambio climático, que es, a su vez, causa y efecto, convirtiéndose en un grave círculo vicioso.


Pero la principal causa de la crisis alimentaria, sigue siendo el injusto orden internacional y la falta de voluntad política de parte de los actores competentes por resolverlo, como son las naciones más poderosas del planeta. Una prueba de ello fue la cumbre sobre Seguridad Alimentaria, celebrada en Roma, en noviembre de 2009, donde asistieron 60 jefes de estado de todo el mundo, pero las naciones ricas demostraron claramente su falta de interés ante este tema, como si La Tierra no fuera una sola y el hogar de todos por igual.



De hecho, parece que no será posible cumplir con la principal meta del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio, que contempla reducción de la mitad los hambrientos del mundo para el año 2015 (que eran 800 millones en 1996, año de la suscripción del documento), pues más bien esta cifra se ha incrementado a más de mil millones. Sin embargo, cuando estamos a escasos años del plazo, será necesario cumplir al menos en alguna medida, sin excusas. Es tiempo de trabajar a conciencia en ello.



Entonces, en esta época de fiestas de Navidad y Año Nuevo, así como las familias se reúnen y afianzan sus lazos de afecto y buena voluntad, la comunidad internacional debería hacer lo mismo, dejando de lado los intereses creados en pos de un mundo mejor. Esto no se trata de mero idealismo, sino de una reflexión ante la más clara y absoluta realidad de un problema que sí tiene solución, si se pone todo el empeño y visión.


Jorge Gamero Paguaga




La Tierra es benigna... ¡en ella hay de todo para todos!
Qué sea entonces como debe ser...