Y bien, el Mundial Sudáfrica 2010 ha llegado a su fin. Esta vez los pronósticos fueron acertados y la gran favorita, España, es el nuevo campeón del mundo. Había muchos motivos para creerlo, eran los campeones de la Eurocopa 2008 y por su desempeño, la FIFA la calificó como la mejor selección del mundo, a lo que le puso sello el día domingo 11 de junio de 2010, en el estadio Soccer City, de Johannesburgo, de una República Sudafricana que se lució al organizar un Mundial realmente fantástico.
En su debut de primera ronda, España perdió ante Suiza, lo que puso en entredicho su nuevo y hasta entonces exitoso estilo, y entonces, las expectativas se tornaron inciertas. Incluso, hubo en todo el mundo expertos y fanáticos que se precipitaron y la juzgaron por este partido, a causa de los antecedentes en los mundiales anteriores, llegando hasta descalificarla a priori. ¿Qué dirán ahora? Por supuesto que lo sabemos, ahora todo es elogios y felicitaciones para los campeones del mundo. Y obviamente, no podría ser de otra manera. El fútbol es así, de sorpresas y más sorpresas.
Los ibéricos vinieron de menos a más, demostrando que su estilo sí es exitoso y fantástico, dando una lección de cómo se juega de veras en equipo, hasta llegar a la instancia final y coronarse como los flamantes campeones. Se lo merecen, de hecho fue el mejor equipo, así como Holanda también fue genial y merece haber sido finalista y sub-campeón. Aunque el juego de ambos pudo haber sido mejor. Para mí, el mejor partido fue el de semifinales España-Alemania, más emocionante y atractivo que la propia final. Pero bueno, ese tipo de cosas, finalmente resultan ser secundarias, como tan importantes llegaron a ser las ciertas ocurrencias y supersticiones, en este caso relacionadas con cierto molusco marino de ocho brazos que está acá abajo y sus famosos y "acertados pronósticos”.

A propósito, Alemania fue otra selección europea que se lució en este mundial. Así como de África lo hizo la prodigiosa Ghana, donde las demás fueron eliminadas en primera ronda. ¿Y las selecciones de nuestro continente? Es claro, el pequeño Uruguay destaca como un gigante, su recorrido y desempeño, fue indescriptible. ¡Bravo por Uruguay! Casi se pierde la oportunidad de ir al Mundial, y al final, fue el mejor de América, otro ejemplo de constancia, talento y labor de equipo. Y aunque las demás selecciones se quedaron en el camino antes, es imposible olvidar a un notable y grandioso Paraguay. Chile también hizo lo suyo y no cabe duda que regresó a casa con la frente en alto. De los países del área Concacaf, México no llegó lejos, pero tuvo un buen desempeño. Estados Unidos ha demostrado que cada vez juegan mejor al fútbol. Por su parte, Honduras no logró ganar ni un partido y fue eliminado en primera fase, pero el empate ante la Suiza que le ganara a España, demuestra que el país centroamericano tiene madera, pero que es necesario trabajar duro, si es que se quiere aprovechar mejor una próxima oportunidad en una Copa del Mundo.

En cuanto a los gigantes sudamericanos de siempre, los favoritos Brasil y Argentina, han sido calificados como las grandes decepciones de este lado del “charco”. Pero ya suficiente de señalamientos negativos que en nada abonan. Creo que también hay que reconocer que tuvieron sus momentos de brillo y grandeza. Pero el fútbol es así. Esta vez les tocó a estos grandes ir a casa temprano, como también les pasó a otros “gigantes”: Francia, Italia e Inglaterra. ¿Y…? Cosas que pasan, no era su momento. Es evidente que este era el Mundial de España, es claro, y así salda una deuda histórica, la de llegar por vez primera a una final y como si fuera poco, ganar una Copa del Mundo. La Tierra se ha convertido en una esfera roja y amarilla y el fútbol habla español, donde el “olé” recorre el mundo como un tsunami arrasador. Y ciertamente, como lo han expresado los expertos de este grandioso deporte, ha ganado España, pero el fútbol también ha ganado.

Ojalá que las debilidades de este Mundial sirvan para mejorar en el próximo, como por ejemplo, que la FIFA apruebe de una vez el uso de la tecnología, lo que pondría fin a un problema eterno… En fin, Sudáfrica 2010 ya es historia, y el mundo se dará cita de nuevo en Brasil 2014. De África a Sudamérica, de Sudáfrica a Brasil… realidades similares, pero países distintos, de culturas, donde la compleja diversidad del planeta volverá a unirse a través de un deporte, haciéndolo uno solo, con una misma alma y una sola voz. Y ese aporte del fútbol es enorme e invaluable, pues logra lo que los políticos del mundo y sus organismos, no lograrían jamás.
Jorge Gamero


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